Los arbitrajes en España son los más rápidos del mundo
Arbitrajes pequeños y simples que son legión en España, donde se celebran los más rápidos del mundo. ¿La razón? Las reglas dicen que no pueden durar más de seis meses, aunque se pueden ampliar o prorrogar dos meses más. Nada que ver con los grandes arbitrajes internacionales en los que gigantes empresariales ponen toda su artillería pesada convirtiéndose en una guerra de trincheras larga y enconada (tres años duró el de Gas Natural Fenosa con la argelina Sonatrach). “Se convierten en conflictos de destrucción masiva, lentos y caros, en los que los dos contendientes se defienden a muerte y ven al otro como un enemigo. El gran riesgo es convertir esta excepción en regla general”, matiza Juan Fernández Armesto, árbitro independiente, Catedrático de Derecho Mercantil y socio de Armesto & Asociados.