Economistas ante la mediación y el arbitraje
La página web de AEADE incluye una entrevista con Valentí Pich Rosell, economista licenciado por la Universidad Autónoma de Barcelona y auditor de cuentas. Además, es Presidente del Consejo General de Colegios de Economistas de España, entidad que agrupa a 33 colegios y a unos de 50.000 profesionales. Pich Rosell es socio-director de un despacho profesional especializado en el asesoramiento legal y económico con sede en Barcelona PICH ASSOCIATS, economistas y abogados, y socio fundador de ABANTE AUDITORES, sociedad de auditoría con implantación a nivel nacional. Ha sido gerente de varias entidades patronales; miembro del Consejo Tributario del Ayuntamiento de Barcelona, del Consejo Social de la Universidad Pompeu Fabra, del Pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona. En dicha entrevista, que transcribimos a continuación, manifiesta su opinión sobre la mediación y el arbitraje.
Según su punto de vista, en la actual coyuntura, ¿en qué puede beneficiar a las empresas decantarse por arbitraje o mediación en lugar de recurrir a la justicia ordinaria?
En primer lugar, estimamos que estas soluciones son un complemento del sistema judicial tradicional. Dicho esto, una de las ventajas es el menor coste normalmente que suponen estos procedimientos extrajudiciales de resolución de conflictos frente a la solución judicial. Habría que añadir, también el menor tiempo en la finalización de estos procedimientos, que se traduciría en un menor coste de oportunidad.
Por otro lado, desde un punto de vista de auditoría y contabilidad, los procesos judiciales podrían conllevar, en determinadas situaciones, la necesidad de dotar provisiones, mientras que estos procesos alternativos, podrían tener otro tratamiento contable, en algunos casos. Esto es, estos procedimientos podrían ser, en su caso y bajo determinadas condiciones, tenidos en cuenta, en determinadas circunstancias, como una variable adicional por parte del auditor, con una posible valoración diferente en el informe de salvedades.
¿Qué pueden aportar los economistas al arbitraje?
Estimamos que la formación multidisciplinar del economista supone un valor añadido para el arbitraje, así como para la mediación. Se trata de un profesional pragmático, técnico, que por su especialidad es plenamente consciente de términos como coste, ingresos, gastos… y que, como indica la Ciencia Económica, su actuación debe regirse teniendo claro como principio fundamental que se debe administrar de la forma más eficiente posible teniendo en cuenta los recursos escasos disponibles. Los economistas son profesionales expertos en el área económica-empresarial que abarca diversas áreas de especialización, entre ellas: auditoría, contabilidad, fiscalidad, concursal, pericial, financiera, marketing, laboral, sistemas de información…
Representamos a economistas, que actúan especialmente, a través de despachos de pequeña y mediana dimensión, en el ámbito de las pymes, donde el arbitraje y la mediación, tienen un mayor recorrido.
Asimismo, el economista puede actuar en los arbitrajes de equidad en el ámbito económico y mercantil, así como peritos o expertos en cuestiones económico-empresariales en los arbitrajes de derecho.
En cuanto a la mediación, también el economista puede actuar como mediador, perito o representante.
«La sociedad española tiene experiencia en adaptarse a modificaciones y cambios, ya sean impuestos por Europa o a nivel internacional, de forma acelerada y en menor tiempo incluso que en otros países»
Relacionando la Ley 5/2012, de Mediación que incluye modificaciones también en la Ley de Arbitraje, nos parece positivo que se haya incluido, que las instituciones colegiales, tanto Colegios como Consejos Generales, puedan ser competentes, si lo desean, para impulsar tanto el arbitraje como la mediación, así como para ser cortes de arbitraje e instituciones de mediación. Estamos satisfechos de que se haya incluido esta enmienda, en beneficio de todos los Colegios y Consejos de las distintas profesiones, que propusimos a los Grupos Parlamentarios del Congreso de los Diputados, desde el Consejo General de Colegios de Economistas.
Se está reconociendo, de alguna manera, el papel que las instituciones colegiales y sus profesionales, han venido realizando, como colaboradores de la Justicia, como peritos, administradores concursales, expertos…
¿Cuáles cree que son las causas por las que el entramado empresarial español no termina de confiar claramente en el arbitraje?
Tanto el arbitraje, como ahora la mediación, son instituciones nuevas en nuestro país. En otras naciones se han introducido estas soluciones con mayor antelación y, por ello, tienen una mayor tradición. Toda reforma y especialmente las más profundas, precisan de un tiempo mínimo de adaptación y rodaje. En cualquier caso, y tenemos ejemplos múltiples, la sociedad española tiene experiencia en adaptarse a modificaciones y cambios, ya sean impuestos por Europa o a nivel internacional, de forma acelerada y en menor tiempo incluso que en otros países.
Es posible que, probablemente, pueda faltar información o comunicación clara y precisa de las ventajas de estos procedimientos, y que algunos de ellos, como cierto tipo de arbitrajes, todavía tengan un cierta dificultad procedimental, y que se sigan viendo demasiado próximos a los procedimientos judiciales tradicionales. En este sentido, quizá sería positivo, desarrollar procedimientos de mediación y arbitraje, todavía más sencillos, rápidos y con menos contenido procedimental.
Quizá haya que tener un poco de paciencia, pero más tarde o más temprano, las empresas y los ciudadanos terminarán confiando en estas instituciones. Como ha ocurrido en otros ámbitos, probablemente serán las grandes empresas las que vayan recurriendo a estos procedimientos alternativos, e irán tirando del resto de sociedades, pymes y micropymes.
Fuente: AEADE