El arbitraje contra la crisis
Una de las consecuencias de la crisis económica es, como se ha mencionado en numerosas ocasiones, el aumento de los litigios. En el sector empresarial, suele ser la falta de liquidez (y como consecuencia los impagos o el aumento de despidos), los que conducen a la controversia. Para contribuir a resolver dichos conflictos, lo ideal es no sólo incluir contratos en las transacciones sino también añadir una cláusula arbitral que agilice los procedimientos. Como publicamos en una noticia anterior, según Mariví Lázaro, de la Corte de Arbitraje de Comercio de Bilbao, «el 40% de las pymes vascas no realizan contratos en sus operaciones, por lo que luego no es fácil saber los compromisos alcanzados entre las empresas en temas como pagos o plazos de entrega, etc.».
En opinión de Javier Íscar de Hoyos, secretario general de la Asociación Europea de Arbitraje, Aeade, «el arbitraje es un aliado en tiempos de crisis», debido a «la buena gestión del tiempo y la especialidad», factores que evitan que «los conflictos se enquisten como largos pleitos, con interminables instancias que restan el tiempo que se debe dedicar a la propia empresa».
También destaca que «en coyunturas económico-financieras desfavorables decidirse por el arbitraje puede, además, tener una primera consecuencia gratificante, ya que las partes tienden a buscar una solución amistosa antes de iniciar el procedimiento».
En lo referente a las pequeñas y medianas empresas, Aeade firmó en 2010 un convenio de colaboración con la Fundación Fundetec para ofrecer arbitraje especializado en TIC para pymes y autónomos. Fruto del acuerdo son los 30 contratos estándar que se pueden utilizar de forma gratuita y que se encuentran disponibles en el siguiente enlace.
Por otra parte, la Asociación ha participado en más de una ocasión en encuentros organizados por la Asociación Española Multisectorial de la Microempresa, Aemme, a través de ponencias sobre la internacionalización de la microempresa. Por otra parte, en 2009 ambas entidades acordaron colaborar juntas para impulsar el arbitraje en la microempresa.
Fuente: AEADE