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Los consumidores de Valladolid que piden amparo a consumo se duplican en cuatro años

martes, 25 de octubre de 2011

El número de consumidores vallisoletanos que ha optado por dirimir sus reclamaciones en el tribunal municipal de consumo, denominado junta arbitral y gestionada por el Ayuntamiento de Valladolid, ha experimentado un importante crecimiento desde que comenzara la crisis en 2007. Si en aquel ejercicio fueron 216 las personas que pidieron amparo a estos ‘jueces’, en lo que va de año ya son 450 los que han recurrido a esta vía. Desde hace cinco años el crecimiento es exponencial. La principal razón, según explican los responsables del departamento, es un mayor conocimiento de este sistema, que es gratuito, rápido en la resolución de controversias y cuyo laudo (sentencia) es de obligado cumplimiento para las dos partes y adquiere validez de cosa juzgada, lo que corta la vía de los tribunales ordinarios, con el consiguiente ahorro en tiempo y dinero. De los 468 pleitos celebrados el pasado ejercicio, el 60% estaba relacionado con telefonía móvil, fija e Internet. Muy de lejos, con el 15%, le siguieron los desacuerdos por los trabajos realizados en las tintorerías de la ciudad.

En este momento 2.741 comercios de los 4.500 que dan servicio en la capital están adheridos a la Junta Arbitral de Consumo. Los que aún no se han sumado son algunas franquicias, cadenas, quioscos o pequeños establecimientos de alimentación, según acotan en Avadeco, donde valoran de forma positiva el sistema, «aunque en nuestro sector son pocas las reclamaciones que llegan a esta instancia, ya se suelen resolver antes en las tiendas», argumentan los representantes de los minoristas.

Ahora, la Concejalía de Desarrollo Sostenible, que dirige Jesús Enríquez, quiere dar un nuevo impulso a esta fórmula. Según explica el edil, los vallisoletanos tienen un alto conocimiento de la Oficina Municipal de Información al Consumidor, con sede en la calle Hostieros (Mercado del Campillo), pero no tanto de la junta arbitral. «Cuando nos vemos obligados a utilizarlo, apenas en el 5% de los conflictos, el grado de satisfacción alcanza el 93% y el 98% de los consumidores valora mejor a los comercios que están adheridos, les dan más confianza», asegura Enríquez.

El Ayuntamiento va a iniciar una campaña para dar a conocer esta fórmula. Así, renovará los distintivos en los establecimientos adheridos, hará públicas qué empresas están dispuestas a someterse a las sentencias de este tribunal para que los vallisoletanos elijan y editará carteles y folletos sobre el funcionamiento de la junta arbitral de consumo municipal.

Hasta el pasado de 18 de octubre la OMIC había recibido 4.314 reclamaciones de consumidores insatisfechos con la compra realizada o el servicio recibido. A estas quejas formales, se suman 26.635 consultas. Pues bien, la Junta arbitral ya tramita 450 solicitudes de ‘juicio’, lo que supone que el 10,4% de los conflictos se solucionarán con un laudo de obligado cumplimiento.

Hay que tirar de los datos del pasado ejercicio para conocer por qué han acudido a la junta arbitral los consumidores vallisoletanos y saber si han conseguido que les den la razón. El ‘top ten’ de los enfados de los clientes lo encabezó, a mucha distancia, la telefonía en todas sus vertientes. De los 468 expedientes de arbitraje que se tramitaron en 2010, el 60% (281) fueron por los incumplimientos en la contratación o facturación de líneas de teléfono o internet; el 15% por problemas en tintorerías y el 5% por reclamaciones en venta o reparación de vehículos.

¿Cómo se resolvieron? Los datos aportados por el departamento que gestiona Jesús Enríquez responden a esa máxima de que el cliente siempre tiene la razón. Al menos en el resultado de estos pleitos se cumple de forma mayoritaria. De los 264 laudos resueltos, en 144 ocasiones la sentencia estimó total o parcialmente las pretensiones del consumidor (54%), en 44 se llegó a una conciliación entre ambas partes (17%) y en el 28% restante el cliente se quedó simplemente con el derecho al pataleo. El número de reclamaciones en lo que va de año llegará a más de 5.500 y las consultas rondarán las 30.000. De cumplirse este pronóstico, el incremento respecto a 2010 superará el 7%, un hecho llamativo si se tiene en cuenta la caída del consumo por la crisis económica, según destacan en el Ayuntamiento. Puede que el que el compra, y al que ahora que cuesta más rascarse el bolsillo, se haya vuelto más exigente.

Fuente: El Norte de Castilla