El arbitraje como mecanismo de resolución de conflictos en el marco de las comunidades de propietarios
Arrenta (Asociación para el Fomento del Alquiler y Acceso a la Vivienda) puso en marcha a principios de 2009 una herramienta para ayudar a las comunidades de propietarios a resolver, vía arbitraje, todos los conflictos, especialmente los impagos de cuotas o derramas, que se ha convertido en la mejor alternativa para hacer frente – con resultados rápidos y efectivos- a la actual situación.
D`ARBITRAGE EN TANT QUE MÉCANISME DE RÈGLEMENT DES DIFFÉRENDS AU SEIN DES COMMUNAUTÉS DE PROPRIÉTAIRES. Arrenta (Association pour la Promotion de la location d’accès et de logement) a été lancé au début de 2009 un outil pour aider les communautés de propriétaires pour résoudre, par voie d’arbitrage, tous les différends, en particulier le non-paiement des cotisations ou de déversement, ce qui est devenue la meilleure alternative pour faire face – avec des résultats rapides et efficaces, la situation actuelle.
“El arbitraje ha demostrado ser la mejor alternativa, ya que es rápida, económica y eficaz, que es lo que necesitan las comunidades. Se obtiene un laudo o sentencia firme en un plazo de 60 días para los impagos de cuotas y en menos de 4 meses para otros problemas que puedan surgir. Esta agilidad permite ahorrarse seis meses de media en comparación con acudir a los juzgados y eso, vistas las actuales circunstancias, es vital para los vecinos de los edificios con deudores”, añade Ruiz.
Destaca además no sólo el efecto preventivo del arbitraje, sino también su eficacia para solventar los impagos sin necesidad de procedimientos: “En más de un 30% de ocasiones se consigue solucionar el problema, es decir, cobrar la deuda, antes del laudo, porque los deudores saben que va a ser rápido y prefieren ponerse al día o empezar a pagar antes de tener esa sentencia arbitral”.
Ruiz añade que esa eficacia actúa con efecto dominó: “si hay varios morosos en una comunidad y se inicia un procedimiento arbitral con dos de ellos, los restantes al ver su efectividad y rapidez se ponen al día de sus impagos antes de verse también en un proceso de arbitraje”.
Para utilizar este servicio, cada vez más demandado por administradores de fincas y vecinos agobiados, tan sólo es necesario aprobar en Junta de Vecinos, por mayoría simple, una cláusula arbitral que permitirá resolver por esta vía los conflictos que puedan ocurrir. Y si ocurren, obtener soluciones rápidas y sencillas. «Además, resulta muy económico: por menos de 1 € al mes, ó 79 céntimos, cada vecino tendrá la tranquilidad de que su Comunidad podrá recurrir al arbitraje y solucionar de forma rápida esos problemas (el coste es de 9, 5 € anuales por cada propietario)», explican desde Arrenta.
Fuente: Cotizalia