El Ministro de Justicia señala la importancia de la mediación civil y mercantil para mejorar el sistema judicial
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha subrayado este jueves la importancia que a su juicio tienen la «nueva cultura el la resolución de conflictos» encabeza por la mediación civil, que será uno de los aspectos principales para dejar atrás un sistema judicial propio «del Siglo XIX» y apostar por la calidad antes que por la cantidad.
Le ministre de la Justice d’Espagne, Francisco Caamaño, a souligné ce jeudi l’importance qu’à son jugement il a la «nouvelle culture la résolution de conflits» prend la tête par la médiation civile, qui sera l’un des aspects principaux pour laisser derrière un système judiciaire propre «du XIXe siècle» et pour parier par la qualité avant que par la quantité.
El representante ministerial ha inaugurado en la Facultad de Derecho de Valladolid el Congreso ‘La aplicación privada del derecho de la competencia’ con un discurso en el que ha hilado este ámbito legal con la búsqueda de una «nueva cultura en la resolución de conflictos» principalmente en materia civil y mercantil.
Caamaño ha explicado algunas de las medidas que implanta el Ministerio de Justicia para lograr un mejor funcionamiento del Sistema, como es el caso de la mediación como un sistema de resolución «complementario» que dará mejores resultados. Así, ha recalcado que el acta de mediación tendrá el mismo valor que un título ejecutivo.
A este respecto ha puntualizado que el Proyecto de Ley de Mediación en ámbito civil y mercantil llegará «pronto» al Congreso de los Diputados para ser sometido a debate. Ha explicado que la mediación será obligatoria en determinados procedimientos para «ayudar a descongestionar el tremendo input» que, reconoció, existe en el Sistema de Justicia español.
«Aunque tuviéramos un sistema muy perfecto la entrada estaría aún atascada», ha recalcado Francisco Caamaño antes de incidir en que cada año se tratan en los juzgados más de un millón de asuntos de los cuáles «no todos tienen por qué llegar al juez». En este punto es donde puede emplearse la resolución complementaria.
El ministro ha reflexionado sobre la mejora del funcionamiento judicial y ha defendido que se debe apostar por la calidad en lugar de la cantidad pues «no se trata de poner más ordenadores en un sistema del Siglo XIX, sino crear uno del Siglo XXI, con la calidad «al servicio de los tiempos». También ha considerado que no hacen falta más medios pues «en diez años se ha duplicado la inversión hasta los 68 euros por habitante» y aún así no se ha conseguido descongestionar el sistema
Dentro de esta nueva ordenación de los recursos y la modificación funcional, Caamaño ha añadido que en 2011 continuarán los cambios en el Sistema Judicial y que incluso en noviembre se iniciará la actividad de la oficina judicial de Burgos y de Murcia, un nuevo sistema «distinto» que contará con un juez, una unidad de apoyo procesal y los servicios comunes que trabajarán para varios jueces.
Otra de las modificaciones serán las que implante la Ley de Arbitraje, cuyo proyecto de Ley ya se encuentra en trámite parlamentario con el propósito de que, ha recalcado Caamaño, «España sea competitiva en el arbitraje internacional». Asimismo, se ha referido a las mejores tecnológicas, como el uso de la herramienta de comunicación intrajudicial Lexnet, que ha duplicado en un año el número de envíos. «Son ya un millón menos de cartas certificadas y tres ó cuatro días menos de espera en los trámites», ha indicado.
Con respecto a la competencia en el ámbito privado, Caamaño quien se limitó a reflexionar sobre el ámbito general de la materia, ha explicado que con la normativa implantada en 2007 introdujo importantes novedades en la protección de los damnificados por violaciones del sistema competencial, al reconocerse la prohibición de los acuerdos restrictivos y de los abusos de posición dominante en el mercado.
«La crisis económica ha enseñado la conveniencia de que existan reguladores responsables del sistema, que no solo defiendan la entrada al mercado, sino que vigilen cada día el terreno de juego», reflexionó el ministro socialista, que ha añadido que existen dos sistemas de derecho de la competencia. Se trata del que regula la libertad recogida en la Constitución y el que se encarga de vigilar la competencia desleal.
Sin embargo, ha recalcado que los dos sistemas «no regulan lo mismo», por lo que el ámbito privado debe «pivotar» sobre la legitimación de los particulares y, para ello, se ha pasado de «una intervención puntual a una mirada más intensa».
Fuente: Europa Press