«La mediación es más rápido que el arbitraje y tiene un coste económico más razonable para el perjudicado»
Así lo afirma Agustín Azparren, ex vocal del CGPJ y magistrado en excedencia, ahora Socio Director del Departamento de Derecho de Consumo y del Departamento de Calidad Jurídica de Martínez-Echevarría Pérez & Ferrero Abogados, quien abordó en el encuentro organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre los “Problemas actuales del Derecho de Consumo” la cuestión relativa a la protección del consumidor desde la vertiente de los productos financieros de riesgos, subrayando a este respecto las bondades de la mediación y del arbitraje. Todo ello en una publicación emitida por Lawyerpress.
«LA MÉDIATION EST PLUS RAPIDE QUE L’ARBITRAGE ET A UN PRIX ÉCONOMIQUE PLUS RAISSONABLE POUR LES CONSOMMATEUR NUI». Ainsi l’affirme Agustín Azparren, une ex-membre du CGPJ et magistrat, maintenant Partenaire Directeur du Département de Droit de Consommation et du Département de Qualité Juridique de Martínez-Echevarría Pérez et de Ferrero Avocats, qui a abordé la matière à la rencontre organisée par l’Université Internationale Menéndez Pelayo sur les «Actuels Problèmes du Droit de Consommation» la question relative à la protection du consommateur vers les produits financiers de risques, en soulignant à ce sujet les bontés de la médiation et de l’arbitrage. Tout cela dans une publication émise par Lawyerpress [Le texte continue en espagnol].
– – – – –
“Ha mejorado bastante la protección de los derechos de los consumidores -señaló el ponente- y en este tipo de asuntos frente a la vía judicial un sistema con una mediación previa unido a un arbitraje posterior, caso que la primera no funcionara, ayudaría a resolver de forma más rápida ciertos asuntos”, subraya.
Desde su punto de vista los españoles hemos tenido siempre los derechos protegidos pero siempre ha habido dificultad para ejercitarlos y escasa tradición a la hora de reclamar. “Es evidente que ahora pequeñas reclamaciones de cantidad en asuntos de telefonía no compensan si tienes que interponer demanda y pagar tasas”, explicó a Lawyerpress. Y es que desde su punto de vista en nuestro país se protesta mucho pero luego el porcentaje de reclamaciones no es muy elevado.
En su intervención, ya explicó a los asistentes que en la actualidad el 90% de las demandas por productos financieros complejos como las swaps o las preferentes son estimadas por los tribunales, frente a una media del 75% en los demás tipos de demandas. “Pasada la criba que hizo KPMG en la primera instancia, creo que se admitieron prácticamente un porcentaje elevado de este tipo de demandas”. Desde su punto de vista quien haya podido lograr a través del arbitraje la solución a este conflicto habrá logrado una solución más rápida y sin coste frente a la via ordinaria, más lenta y compleja.
Azparren, uno de los impulsores de GEMME España, asociación de magistrados que impulsan la mediación en nuestro país, se confiesa también mediador bancario, una solución más sencilla para solventar este tipo de problemas. “La mediación es más rápido que el arbitraje y tiene un coste económico más razonable para el perjudicado. Además es el único sistema que da satisfacción a las dos partes del asunto”, aclara. Desde su punto de vista hay un gran futuro para la mediación bancaria y habrá que explorar esa línea para la resolución de conflictos de estas características en el futuro.
Con los cambios efectuados en la legislación y los controles establecidos por Banco de España y CNMV -sigue señalando Azparren- no es posible que pueda volver a surgir un caso similar en la actualidad a las preferentes “Es muy difícil que vuelva a surgir algo parecido. Hablamos de unos años concretos entre el 2005 y 2009. A raíz de la detección de esos problemas, algunos de ellos convertidos en querellas criminales, se ha ido modificando la normativa europea y la española. Además antes el cliente tenía una confianza absoluta en su director de sucursal bancaria, cuestión que ahora ha desaparecido y hay más cautela en la contratación de esos productos”, indica.
Es evidente que el panorama ha cambiado notablemente. Ahora existe una mayor obligación por parte de los bancos es «informar exhaustivamente de todo» y que cuando esto falla se anula el acuerdo: «Todo lo que se discute normalmente en los tribunales es si hay información suficiente o cuál es el perfil del cliente, para saber si los contratos están en un lenguaje adecuado y comprensible», subrayo. Y puso el ejemplo de las cláusulas suelo, consideradas como abusivas por el TJUE y que ahora en las propias notarias se informa al interesado de su alcance. Ha sido precisamente la publicidad de estos casos lo que ha generado un mayor conocimiento de la problemática y la posterior reacción de la Administración con controles más férreos. Pese a ello recordó que al «ciudadano le cuesta mucho presentar una denuncia contra un banco», y que, por este motivo, es realmente difícil calcular el número exacto de afectados en este asunto.
Azparren indicó que «el juez no tiene más remedio que actuar en protección del consumidor, porque así se lo piden la Constitución y las leyes europeas». El magistrado en excedencia, quien participó en la segunda jornada del encuentro «Problemas actuales del Derecho del Consumo» organizado por la UIMP con el patrocinio del Gobierno de Cantabria, señaló que «el banco y el cliente están en una posición diferente», y que, «al tratarse de contratos de adhesión, no hay posibilidad de negociar».
Como una posible alternativa a los tribunales, Azparren «un sistema combinado de arbitraje con mediación previa» que permita descargar de trabajo a los jueces. En opinión del exvocal del órgano de gobierno de los jueces, «puede ser una solución más satisfactoria para cualquier cliente bancario porque se resuelve en menos tiempo, con menor coste económico y es un ahorro en salud». Además, ha añadido que «de cara a las entidades bancarias supone una mejora de imagen». Nuestro entrevistado subrayó que con el asunto de las cláusulas suelo hay muchos juzgados colapsados; se están tardando hasta dos años en primera instancia y otros dos en apelación si se recurre.
Bajo su punto de vista son las entidades financieras, ahora que ya parece que tienen mejor salud financiera, las tendrían que dar ese paso y ofrecer ese servicio de mediación “ Se trataría de resolver esos asuntos pendientes, incluso en los que están en el juzgado, a través de la mediación .Con la mediación mejoraría la reputación de los propios bancos y ayudaría en algunos casos a fidelizar a sus clientes”, comenta. En muchos casos bastaría con que los propios bancos se adhirieran a los sistemas arbitrales de consumo, otra alternativa para que el litigio no sea largo y caro, para que los propios clientes lo aceptasen luego.
El encuentro tiene lugar en Santander, organizado por la UIMP y bajo el título genérico “Problemas actuales del Derecho de Consumo” congrega a expertos como Alfonso Muñoz Magistrado-Juez del Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Oviedo; Francisco Javier Orduña Moreno Magistrado del Tribunal Supremo. Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Valencia; Christine Riefa Catedrática de Derecho Privado de la Brunel University de Londres (UK).
Fuente: Lawyerpress