Creación de la Asociación de Mediación de Castilla-La Mancha
La Asociación Cívica de Mediación de Castilla-La Mancha ha presentado hoy su proyecto con el que busca convertirse en una alternativa a la resolución de conflictos sociales, familiares o mercantiles y que conlleva una agilización y abaratamiento con respecto a los procesos judiciales. Así lo puso de manifiesto en rueda de prensa el presidente de esta novedosa Asociación, Carlos Cañete, que ha puesto de relieve las ventajas que «conlleva la mediación ante la crisis y tardanza en responder del Ministerio de Justicia y el elevado coste», más aún con las nuevas tasas judiciales.
Cañete explicó que los actuales diez miembros que integran la Asociación, que tiene su sede regional en Toledo y cuenta, por el momento, con dos delegaciones más, en las localidades toledanas de Talavera e Illescas, aunque la idea es establecerse en breve en otras localidades de la región, son profesionales cualificados: licenciados en derecho, psicología o economía y graduados sociales, en un 90 por ciento mujeres, explicó Cañete.
El trabajo del mediador es que «se oigan, se escuchen y lleguen a una solución satisfactoria» porque, ha recalcado, «el mediador no es árbitro ni juez, sino que ayuda a dar un nuevo enfoque al problema».
Cañete ha ofrecido la Asociación Cívica, sin ánimo de lucro y creada a mediados del año pasado «por un grupo de personas muy valientes», como foro -dijo- «para crear un espacio seguro donde se aclaren los malentendidos entre las partes».
Las acciones se dirigen a temas intrajudiciales y extrajudiciales y se hará especial hincapié en la formación de mediadores para lo que cual existen conversaciones con las distintas administraciones públicas de cara a firmar convenios.
Fuente: ABC