La Comunidad de Madrid lidera el arbitraje inmobiliario en España
El arbitraje aporta garantía y seguridad jurídica tanto a los arrendadores como a los inquilinos y permite reducir los costes y los tiempos para resolver los posibles conflictos que surjan entre ambas partes de manera más ágil y económica. Así lo han destacado esta mañana el director general de Vivienda y Rehabilitación en funciones, Juan Van-Halen, y el presidente del Consejo Arbitral, Manuel Jiménez de Parga, en la apertura de las II Jornadas de Arbitraje Inmobiliario que se celebran en Madrid. Van-Halen ha explicado que la Comunidad ha impulsado la fórmula de arbitraje incluyéndola en los 31.500 contratos de alquiler firmados en el marco del Plan Alquila regional, que intermedia entre propietarios y arrendatarios.
El Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) también incluye la cláusula de arbitraje en sus contratos de arrendamiento desde la creación del Consejo Arbitral, lo que ha hecho que 2.000 de sus contratos cuenten ya con esta fórmula.
El director general ha subrayado que la Comunidad ha logrado así que en 2010 «uno de cada tres nuevos contratos de alquiler firmados en la región incluyera la cláusula de arbitraje, lo que ha permitido que las relaciones entre arrendadores e inquilinos gocen de la máxima seguridad y garantías» gracias a los servicios de mediación del Consejo Arbitral.
Con esta iniciativa se ha reducido la litigiosidad a un 3 por mil de los contratos, según ha dicho Van-Halen y ha añadido que en el marco del Plan Alquila sólo se han producido 92 demandas de arbitraje en los 31.500 contratos ya firmados.
Entre las ventajas del arbitraje inmobiliario destaca el ahorro de tiempo respecto a la sentencia judicial, que tarda entre seis meses y un año frente a los 40 días en que se resuelve un laudo.
Además el ahorro económico puede alcanzar el 80% del coste del proceso, pues basta con el gasto de una mensualidad del alquiler y las partes no necesitan proveer fondos para un abogado o un procurador que los represente.
La garantía del arbitraje consigue también ahuyentar del mercado a los «morosos profesionales», por la agilidad del procedimiento y por el hecho de que el gasto corre a cargo de la parte incumplidora.
Entre otras ventajas, el arbitraje ofrece seguridad en el cobro de impagos, ya que para suspender el laudo el inquilino debe pagar antes las rentas que debe, además de las rentas futuras.
En el acto Van-Halen ha comparado además los resultados del Plan Alquila de la Comunidad con los de la Sociedad Pública de Alquiler (SPA), dependiente del Ministerio de Fomento.
Así, en los más de cinco años transcurridos desde su creación, el SPA ha suscrito en toda España 17.922 contratos de alquiler, es decir, 280 contratos al mes, mientras que a través del Plan Alquila de la Comunidad se suscribieron 767 contratos mensuales, 31.500 de los cuales están firmados desde enero de 2008.
Fuente: ABC