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Las empresas familiares se apuntan al arbitraje para solucionar conflictos

martes, 22 de febrero de 2011

La Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha firmó ayer un convenio de colaboración con la Corte de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Toledo con el que su presidente, Aurelio Vázquez, espera que los litigios sobre sucesión y sobre buen gobierno, pero también los de carácter mercantil, tanto nacionales como internacionales, se puedan solucionar de una manera ágil, eficiente y barata sin necesidad de acudir a instancias judiciales.

L’Association des entreprises familiales en Castilla-La Mancha ont signé hier un accord de coopération avec la Cour d’arbitrage et de médiation de la Chambre de Commerce de Tolède avec son président, Aurelio Vazquez, s’attend à ce que les différends sur la succession et la gouvernance mais aussi de nature commerciale, à la fois nationaux et internationaux, peuvent être résolus de manière rapide, efficace et peu coûteuse, sans avoir à recourir aux tribunaux.

Vázquez recuerda que el comercio exterior se ha convertido en una «cuestión de mera supervivencia para muchas empresas» y por eso contar con un proceso de arbitraje «rápido y económico incide directamente en el bolsillo» y, en el caso de las sociedades familiares, también «en los sentimientos».
En este sentido hace referencia a los conflictos que surgen por motivos de sucesión o de relaciones entre socios que, además, son parientes. Dice que el 33 por ciento de las empresas familiares van por la segunda generación y el 13 llegan a la tercera, de manera que tarde o temprano la mayoría están abocadas a tener problemas.
A través de la Corte de Arbitraje se les ofrece la posibilidad de buscar una solución extrajudicial pero con todas las garantías de «imparcialidad, confidencialidad y seguridad jurídica» aparte de que reducen gastos, tiempo de espera y traumas.
Asimismo lo considera un instrumento útil para pleitos mercantiles, primero en casos de aplicación de la ley concursal, que «no está adaptada a las necesidades reales», pero también para luchar contra la morosidad y en los casos de deudas hipotecarias frente a entidades financieras sobreprotegidas y preocupadas de su propio «lucro» más que por ayudar al empresario.

Fuente: La Tribuna de Talavera Digital